Lo que tus clientes apuntan en la app te llega al panel en directo: cada serie, cada comida y cada semana. Tú programas, ellos entrenan, y nadie tiene que mandar capturas por WhatsApp.
Sin tarjeta. Empiezas a trabajar hoy y solo pagas cuando tengas clientes dentro.
Nada de esto hay que montarlo: viene hecho.
Rutinas y programas por semanas, con plantillas que reutilizas. Se los asignas y les aparecen en la app, listos para empezar.
Planes con sus macros, recetas escalables y lista de la compra. Con alérgenos y con lo que cada persona no puede comer, avisando solo.
La conversación con cada cliente y sus revisiones periódicas, dentro de su ficha. Sin buscar en tres chats distintos qué te dijo en marzo.
Antropometrías, historia clínica y valoraciones con sus fórmulas. Los cambios se ven en gráficas, no en una libreta.
Qué te debe cada cliente y qué has cobrado, con su cuadre. Sin hojas de cálculo paralelas.
El resumen del mes de cada cliente, con tu nombre y tu color. Se lo mandas y parece tuyo, porque lo es.
Un cliente no avisa de que va a dejarlo: se le nota semanas antes, en cosas que no vas a estar mirando cliente por cliente.
El panel ordena tu cartera por quién necesita que le escribas hoy, no por orden alfabético.
Menos entrenos, la adherencia cayendo, un check-in que no llega. Con el motivo escrito, no con un semáforo.
Sales en el directorio con tu titulación comprobada y con la retención y la adherencia de tus clientes. Eso no lo escribes tú.
No tienes que pedirle a nadie que se pague una app aparte. Le dices «te doy la app» y punto.
Todo el panel está en todos los tramos. Lo único que cambia es cuánta gente llevas.
No. Creas la cuenta, montas tu perfil y trabajas. El plan se contrata cuando tengas clientes dentro, y lo cancelas desde el mismo sitio con un clic.
No. El Premium de la app va incluido en tu plan mientras estén contigo. Ese es el motivo por el que estos montajes no suelen arrancar, y por eso va así.
No ocupa plaza de pago mientras está pausado. Se cuentan las plazas ocupadas de verdad, no las cabezas de tu lista.
Le pasas un enlace de invitación. Lo abre, se instala la app, y ya estáis conectados: lo que apunte te llega.
Tú y ellos. Cada acceso a datos de salud queda registrado, y cada cliente puede pedir los suyos o irse llevándoselos. Está montado para que puedas responder a eso sin depender de nosotros.
Creas la cuenta, rellenas tu perfil y le pasas el enlace. No hay instalación, ni migración, ni comercial que te llame.